Periodismo en Línea - Momentos de horror vivieron los estudiantes de la Universidad Politécnica de Virginia, en Estados Unidos (EEUU), donde ayer un desconocido disparó contra el alumnado matando a 32 personas y dejando heridas a otras decenas, en un acto considerado como una tragedia de dimensiones monumentales en ese país.
Según la reconstrucción realizada por el director del centro educativo en conferencia de prensa y visiblemente abatido, Charles Steger, los servicios de emergencia recibieron la primera alerta a las 07.15 horas que un desconocido armado había disparado contra estudiantes en el edificio de dormitorios West Ambler Johnston, conocido como uno de los mayores colegios de la universidad y donde viven 895 estudiantes. Ahí hallaron el cadáver de al menos una persona.
Dos horas después, mientras los policías estaban ocupados en las investigaciones, se escucharon tiros en la facultad de ingeniería Norris Hall, situada al otro lado del campus universitario, y utilizada principalmente para conferencias. En estas instalaciones fue hallada la mayoría de los muertos y heridos.
“La universidad está conmocionada y horrorizada por esta tragedia de proporciones monumentales. Evidentemente, mañana (hoy) no habrá clase en el centro, donde padres y responsables docentes se reunirán para empezar a afrontar la tragedia”, indicó con pesar Steger informando que pondrá a disposición del alumnado sicólogos y especialistas.
Además comentó que hoy se publicará la lista con los nombres de los estudiantes fallecidos.
El centro de estudios está en Blacksburg, en el Estado de Virginia, y el campus tiene una extensión de 1,502 hectáreas (un campo de fútbol tiene un área de una hectárea) donde estudian unas 26 mil personas.
Amenaza de bomba
Según el FBI y la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego, el pistolero –quien se quitó la vida posteriormente– era de origen asiático y habría empleado dos revólveres, aunque no esclarecieron cuáles habrían sido los móviles del sangriento acto.
La tragedia se produce tres días después de que dos amenazas de bomba obligaran a desalojar parte del campus. En agosto del 2006, las autoridades también cerraron la universidad después de que un prisionero escapara de la cárcel, asesinara a un guardia y se refugiara en el área.
Bush horrorizado
El presidente George W. Bush lamentó la masacre de los universitarios y ofreció ayuda federal para las investigaciones en curso. “Nuestra nación está conmocionada y entristecida por la noticia de los tiroteos. Laura y yo y muchos en toda la nación estamos rezando por las víctimas y sus familias así como los afectados por esta terrible tragedia”, dijo en breves declaraciones desde la Casa Blanca. Informó además que entregará toda la ayuda necesaria para las investigaciones. Horas antes, la portavoz Dana Perino aseguró que apenas se le informó al Mandatario de los tiroteos, su reacción inmediata fue de horror y profunda preocupación por las familias de las víctimas, así como por éstas.
Publicado 8 de abril 2007
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