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Periodista de la BBC se infiltró como empleada en el banco Barclays
bajoAmanda Egbujo se infiltró durante casi medio año en la plantilla de la entidad en Reino Unido. Reveló "graves" conductas y abusos en su servicio telefónico de atención al cliente
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Periodismo en Línea - Una periodista de la cadena británica BBC, que se infiltró durante casi medio año en la plantilla del Barclays, tercer banco del Reino Unido, ha revelado "graves" conductas y abusos en su servicio telefónico de atención al cliente y en sus sucursales.

En un programa emitido este miércoles en la cadena estatal con imágenes grabados con cámara oculta, la periodista Amanda Egbujo, que trabajó en el servicio telefónico de atención al cliente y en una oficina de la entidad, explicó cómo los empleados del banco se ven obligados a "mentir y estafar" a los clientes para vender los productos bancarios y alcanzar sus objetivos.

Fuentes de Barclays han asegurado hoy que la entidad se toma muy en serio las denuncias del programa de la BBC y que no aprueba los comportamientos que se mostraron en el programa. Además, admitió que se tomarán medidas de inmediato contra los trabajadores que salen en los vídeos, entre ellos un instructor que confiesa hacerse el tonto cuando los clientes se quejan de las abusivas comisiones y que anima a los empleados a que no digan "toda la verdad".

El programa de la BBC, titulado Whistleblower y que se dedica a denunciar desde dentro prácticas ilegales o corruptelas, trabajó el caso durante nueve meses después.

Durante el tiempo que la periodista infiltrada trabajó para Barclays, grabó con cámara oculta cómo los empleados "mentían" para conseguir vender productos, además de inducir a errores. A su vez, algunos empleados admitieron aplicar servicios con comisiones a cuentas bancarias de clientes sin que éstos hubieran aceptado o contratado dichos servicios. Además, la periodista aseguró que a los clientes se les cobran comisiones consideradas ilegales por los expertos y reveló defectos en la seguridad del banco.

Uno de los responsables de una sucursal admite en un vídeo con cámara oculta que graba la periodista infiltrada que el coste para el banco por tener una cuenta en números rojos no supera los tres euros, y sin embargo, el banco cobra 45 euros por cada transacción realizada en esa situación. La ley británica establece que no pueden lucrarse con este tipo de cargos a sus clientes, algo que los propios bancos admiten.

Publicado 23 de marzo 2007